Crítica de Vicente Alcaraz García

1/1/2007

EL CONSTRUCTIVISMO DE “ SANGORACHA”

Mónica Sarmiento (Sangoracha) es una pintora que podría quebrar con el calificativo del constructivismo, expresionismo, ya que, la investigación, su rigor en la técnica, en el dibujo, imaginación, comunicación del sentido de la vida, materiales directamente obtenidos de la naturaleza la llevan al eslabón que falta en la pintura contemporánea. En la Exposición de la Casa de América en Madrid en 1.997 se le señala con “Aquí comienza otro mundo”. Querejena en la Exposición Internacional de Tabacalera Española en 1.999 define su obra como la pintora que explora un mundo de ausencias sentidas, desarrollando el entorno de sus vivencias en lo natural. Rotundos, expresivos y fuertes árboles hechos con minuciosidad. 

La pintura de “ Sangoracha” desarrolla dentro del contexto contemporáneo toda una evolución del arte en la naturaleza realizando un estilo propio de Impresionismo, Constructivismo, Expresionismo, Abstracto. Si realizamos un análisis detallado desde él podríamos descubrir ese “paso” ausente desde mediados del siglo XIX hasta finales del XX, en lo contemporáneo. En “Sangoracha” se aprecia la evolución del arte, el eslabón que falta en la pintura moderna, su personalidad e identidad es única, Mónica Sarmiento “ Sangoracha” sorprende con su pintura no sólo al público sino, también, a la crítica captando extraordinariamente la atención sus obras.

Mónica Sarmiento “Sangoracha” rompe en el arte contemporáneo, con su estilo de pintura que penetra en la mente de todos con su propia personalidad, logrando el movimiento en sus árboles, paisaje y naturaleza; pudiendo apreciarse en el interior de su trabajo la investigación, el estudio de las formas escultóricas, el dibujo y un equilibrio de su colorido que conforman la importancia de sus obras.

La extraordinaria originalidad de su pintura, producto del exhaustivo trabajo e investigación pone de relieve en una época ecológica medioambiental que cobren vida las cortezas, pieles, cáscaras y restos vegetales dentro de una temática en el mundo del arte contemporáneo, con una técnica, ritmo y armonía en el colorido que otorgan la identidad propia de “Sangoracha”, mostrando una nueva concepción en el arte.

Mónica Sarmiento (Sangoracha) mediante el árbol recoge la máxima expresión del espíritu de la vida, no solo captando el color de la amazonía sino que va más allá, ya que, su personalidad le lleva a conocer los entornos en los que se desenvuelve obteniendo un contenido preciso mediante su concepción rítmica y geometrica. No existe la ambigüedad o la incertidumbre en sus obras, consiguiendo una obra extraordinariamente peculiar y única, transmitiendo un equilibrio a su composición, al crear una visión sugestiva en el contexto natural de sus obras.

La dimensión espacial recogida en el árbol, paisaje y naturaleza siempre con la identidad propia de un sentido de vida. Para “Sangoracha” el árbol como instrumento de la propia creación recoge en su interior el alma humana encontrándose también en los paisajes un estímulo para su quehacer pictórico. Su singular método de trabajo en el que compagina investigación, técnica, disciplina e imaginación transmite a la composición de la obra, con una destreza sin límites, la captura del espacio, la luz y el movimiento en el tablero, produciendo una gran finura estética.

Mónica Sarmiento (Sangoracha), le da a sus obras esa peculiaridad tan difícil para los pintores de la personalidad propia de que, a distancia se puede decir con toda precisión que es una obra de “Sangoracha”.

Vicente Alcaraz García

Alicante, Marzo 2.001